El Diario del Bebé.
Los niños, al empezar a hablar, cometen errores. Esto se debe a que crear palabras les resulta mucho más complicado que recuperarlas en su memoria para entender lo que les decimos. No pasa nada, con el tiempo van superando estas dificultades. Ahora bien, para ponérselo fácil los padres debemos evitar cometer ciertos errores con nuestro hijo.
Corregirle constantemente
Si lo hacemos es muy probable que el niño coja miedo a hablar y opte por no decir nada.
Imitar su lengua de trapo
Es él quien debe aprender a hablar como nosotros, no al contrario, y si le imitamos le costará mucho más empezar a hablar bien.
Reírnos de su forma de hablar
Esta actitud es muy negativa porque puede producir dos consecuencias. Por un lado puede hacer que el niño, al ver que nos hace gracia su forma de hablar, siga expresándose así. Y también puede ocurrir lo contrario, que el pequeño se ofenda y no se atreva a expresarse ni a utilizar palabras nuevas.
Infantilizar su lenguaje
Si cuando nos dirigimos a él sustituimos palabras por diminutivos u onomatopeyas hablará con un lenguaje más pobre.
No darle tiempo para expresarse
Acabar sus frases por él y darle las cosas en cuanto nos las señala son hábitos que aumentan las probabilidades de que tartamudee y de que se haga vago y opte por no hablar (¿para qué va a esforzarse en aprender a hacerlo, si no le hace falta?).
Obligarle a pronunciar bien una palabra
Es contraproducente porque puede hacer que fije en su mente la expresión incorrecta, puesto que no sabe decirla de otra manera.
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El diario del bebé